viernes, 1 de octubre de 2010

Proyectarán operas en el cine


Con el propósito de acercar la cultura al público mexicano, una cadena de cine iniciará el próximo jueves la transmisión en vivo de grandes óperas desde el Teatro Real de Madrid y el Gran Teatre del Liceu de Barcelona.
La iniciativa arrancará con dos programas “The Rice and Fall of the City”, con música de Kurt Weill al texto de Bertolt Brecht, el 30 de septiembre, y “Carmen”, de George Bizet, el 13 y 21 de octubre, en salas VIP de 13 ciudades mexicanas.

Devon Greensweig, gerente de marca de Cinépolis, anunció que la idea es ofrecer señal en vivo desde uno de los lugares más clásicos en el mundo para disfrutar de este bello género que es la ópera, pero desde un exclusivo concepto.

El novedoso proyecto, dijo, está pensado para que el público disfrute de una experiencia de incomparable comodidad, conjugada con la calidad de imagen y audio digital, característico de sus salas VIP.

Manuel Alabart, Embajador de España en México, felicitó a la cadena por compartir este proyecto con la gente que gusta de este espectáculo, que será proyectado en vivo desde el Teatro Real de Madrid y del Gran Teatre del Liceu en Barcelona.

Por su parte, Irma Cavia, directora de Pro-Ópera, hizo un reconocimiento a esta empresa por promover el género en México y expresó su confianza en el éxito del proyecto, “ya que en este país hay un gran público ávido de este género”

Fuente: unomásuno 2010.

jueves, 30 de septiembre de 2010

La vida secreta de Marilyn Monroe


La vida secreta de Marilyn Monroe

El misterio de su muerte no está resuelto, sin embargo detalles reveladores son contados por personas cercanas a la actriz.
Han pasado casi cinco décadas después de su muerte. Cada vez hay más personas que no la vieron en una película, que no fueron sus testigos en la televisión cuando le cantó el Happy Birthday al presidente J.F. Kennedy y que no tienen en su imaginario más que postales de calendario de la rubia que naciera bajo el nombre de Norma Jeane. Sin embargo, basta con que un libro susurre su nombre para que en cuestión de días suba las escaleras de las estanterías y se convierta un best seller.

Desde pequeña Norma Jeane tuvo que sobrellevar el rechazo y saberse una niña abandonada que sobreviviría al amparo de Ida Bolender, una madre sustituta que vivía en su barrio. Por otro lado, la profunda investigación en su infancia busca encontrar pistas para la esquizofrenia que sufría. El acecho de voces internas que hablaban y atormentaban es heredado de una abuela y una madre, Gladys Pearl Monroe, locas. Es de hecho la locura de la madre, que es testigo de su vida siempre desde un manicomio, una de las grandes pesadumbres de la actriz.

En su niñez se rastrea también cómo esa pequeña de ojos azules y pelo plata encontró en su belleza un refugio para sobrevivir. “Por esta época empezó a reconocer el valor de su belleza… Comenzó a crear un personaje que la gente no solamente querría sino que, además, adoraría, sería un proceso que empezaría a los 13 años y continuaría hasta el final de su vida, a los 36 años”, cuenta Taraborrelli en los primeros capítulos de su libro.

Norma Jeane estudió sólo hasta décimo grado, se casó en 1942, a los 16 años, con el millonario James Dougherty. Se divorció luego en 1946, justo el mismo año en el que empezó a soñar con tener un futuro en Hollywood. Su primer casting lo hizo en los estudios 20th Century Fox para la película Mother Wore Things y fue ahí donde a Norma Jeane la bautizaron Marilyn Monroe.

“Marilyn por el nombre de la actriz de Broadway de la década de 1920, Marilyn Miller, con la que le encontraban un gran parecido. Su amigo, el entrenador de actores Michael Shaw recuerda al respecto: ‘Cuando el estudio le cambió el nombre, ella lo aceptó pero sin que le pareciera fantástico. A mí me dijo: «Yo ni siquiera sé cómo se escribe Marilyn, ¿tú crees que se escriba con i?»’”, cuenta Taraborrelli en un pie de página.

Que el beisbolista Joe Dimaggio, su segundo esposo, la golpeaba es un secreto suficientemente divulgado, pero los intríngulis del divorcio y la forma como Sinatra la consoló y como ella intentó salvarlo de una sostenida impotencia causada por el divorcio de Ava Gardner son quizá detalles en los que ahonda el escritor norteamericano desmontando algunos rumores.

Su relación con el dramaturgo Arthur Miller es, según Taraborrelli, el detonante para que Marilyn ingrese a los archivos del FBI y es también la razón para que se convierta al judaísmo. “Mucha gente lo ignoraba, pero Marilyn tomó un curso acelerado de judaísmo que le permitió contraer matrimonio dentro de esa fe”.

En 1957 Marilyn perdió un hijo, en 1961 intentó suicidarse, lo que la llevó a estar recluida en un manicomio. “Los médicos habían accedido a sus solicitudes de somníferos nuevos y más potentes (...). Aunque sabían perfectamente cuán peligroso era eso. Siempre aparecían médicos dispuestos a ayudarla a olvidar”, cita Taraborrelli a Arthur Miller.

Convertida ya en una gran estrella y siendo íntima amiga de Pat Kennedy —hermana de John Fitzgerald y Robert Bobby—, la tristeza y la inestabilidad seguirían acompañando a la pálida estrella. “Toda la vida me la he pasado representando a Marilyn Monroe… He tratado de hacer algo mejor y cuando lo logro, resulta que estoy haciendo una imitación de mí misma”, recuerda Taraborrelli que Monroe le confesó al director de Niagara, Henry Hathaway.

Que su supuesta cita con Bobby Kennedy no fue más que una cena familiar, que aunque se podría intuir que Monroe estaba alterada por su cita con J.F. Kennedy el 24 de marzo de 1962, éste no era más que un día loco de su vida loca y todos los enredos que llevaron a los Kennedy a formar parte de “la pesadilla de Marilyn”, son quizá las anécdotas más reveladoras de los últimos capítulos del libro, en dónde además se indaga en los partes médicos y en las cartas “nunca antes publicadas” que se enviaron después de su muerte el 5 de agosto de 1962.

Después de saber los detalles de su desgraciada vida, el misterio de su muerte, como ya se había anticipado, no se resolverá, y el crítico Hugo Chaparro sin siquiera echarle un vistazo a La vida secreta de Marilyn Monroe es capaz de sacar la conclusión más certera que pueda tener cualquier lector de este libro: “La vida de Marilyn Monroe, en su episodio final, seguirá siendo un laberinto sin salida, como lo es la identidad del asesino que conocemos como Jack el Destripador, o de los participantes en el complot para asesinar a John F. Kennedy: ¿quien resuelve el enigma? Nadie. Cada libro que se publique tratará de hacerlo sin lograrlo, pero como en el filme de Hitchcock, todos quedaremos al final con La sombra de una duda”.
Por: Angélica Gallón Salazar

miércoles, 29 de septiembre de 2010

La vida loca



Ofrecerá el documental "La vida loca", del español Christian Poveda, que se estrenará el próximo 1 de octubre 2010.

Un panorama desolador y violento que envuelve a las pandillas de la “mara”, y al mismo tiempo el lado humano de hombres y mujeres que mantienen una lucha de poderes y supervivencia, ofrece el documental “La vida loca”, del español Christian Poveda, que se estrenará el próximo 1 de octubre 2010 en salas de cine del Distrito Federal.

En entrevista, el productor Emilio Maillé dijo que se trata de una película muy compleja y delicada, por lo difícil que fue entrar en ese mundo y pasar tanto tiempo en ese lugar, muestra de ello es el asesinato de Poveda el 2 de septiembre 2009 en El Salvador.

Dijo que se trata de una película muy bien hecha, donde la violencia se muestra tal como es, pero sin caer en el amarillismo; no hay imágenes robadas, todo se hizo en un acuerdo formal de todos los involucrados.

Aclaró que la violencia que se ve en el documental se puede encontrar en muchos países del mundo, toda vez que este fenómeno no es exclusivo de El Salvador; el mundo de los “maras” es un poco desconocido y a través de este documental se introduce de manera muy profunda a esta forma de vida.

“A ´La vida loca´ le da la fuerza el punto de vista que Christian le dio al documental, porque muy pocas veces un director le dedica tanto tiempo a un seguimiento tan largo, porque se presentan 16 largos meses de investigación”, manifestó.

Maillé dejó en claro que el espectador va a entrar de lleno a una realidad muy fuerte, muy violenta, de mucho sufrimiento, pero también de sueños, en donde muchos de ellos tienen una lucha para amar a sus familias, problemas de identidad y de desigualdad social.

Recordó que debido a lo delicado del tema, el documentalista Poveda se entrevisto con los líderes de los dos grupos que protagonizan la película, “mara salvatrucha” y “mara 18”, pero sólo la última le dio autorización para filmar a sus integrantes.

Mientras que la otra sólo le permitió atravesar sus territorios y de que hiciera el documental; todo el mundo sabía que Poveda hacía este trabajo, autorizado por las propias pandillas y la policía salvadoreña.

Al hablar del origen de la filmación, recordó que en 2004 Poveda viajó a El Salvador a hacer un reportaje fotográfico, enviado por una revista francesa, y se topa de frente con esta violencia y con la forma particular que tienen esas pandillas de tatuarse.

Refirió que estas pandillas tienen su origen en California, en la década de 1980, cuando llegan diversos grupos de centroamericanos, hondureños, nicaragüenses, guatemaltecos y salvadoreños, y son enfrentados por las bandas ya establecidas de mexicanos y estadounidenses.

Para defenderse, añadió, empiezan a formar sus propias bandas a partir del prototipo californiano, pero cuando son expulsados de Estados Unidos, regresan a sus países y recrean el fenómeno, en la manera de vestirse, tatuarse o hacer señales.

Indicó que desde Estados Unidos, los salvadoreños se dividen en las dos bandas referidas, que enfrentan una guerra de poder que lleva mucho tiempo y continúa en la actualidad.

“La vida loca” es una coproducción de la empresa mexicana El Caimán, la francesa La Femme Endormie y la española Aquelarre Servicios Cinematrográficos, realizada con la ayuda de Eurimages y Programa Ibermedia.

Participan también el Centre National de la Cinématographie, Canal + de Francia y Canal 22 de México. En la producción participaron Carole Solive, Gustavo Ángel y Emilio Maillé. (Con información de Notimex/JJJ)

Fuente: elfinanciero.com.mx

lunes, 27 de septiembre de 2010

Relaciones contaminantes


Todos tratamos con alguien que contamina nuestra vida con su negatividad, enojo o amargura.

Esas personas tocan nuestros puntos débiles y despiertan nuestros peores pensamientos y emociones. Intentan imponernos sus penas y frustraciones, y si caemos bajo su dominio, nos volvemos sus víctimas y nos resulta muy complicado liberarnos de ellas.

No siempre podemos evitar a esos seres, pero sí está en nuestras manos evitar que sus malas vibras nos contagien. Para ello, primero debemos aprender a identificarlos. Ellos son:

Los envidiosos. Como no se creen dignos de nada bueno, se dedican a husmear nuestros logros, no para inspirarse, sino para vengarse con críticas y actitudes negativas.

Los descalificadores. Intentan controlar nuestra autoestima menospreciando lo que hacemos o decimos. Pueden alabarnos un día, y al siguiente nos descalifican sin reparos. Agrandan nuestros errores y minimizan nuestros triunfos.

Los falsos. Son los que tratan de esconder su inseguridad fingiendo llevar una vida que no tienen, hablando de sí mismos con superioridad o actuando como víctimas.


Los conformistas. Los que por temor a equivocarse no corren riesgos y se niegan a los cambios. Son personas perezosas, monótonas y sin visión, que nos limitan a la hora de crecer.

Los chismosos. En su afán de agradar a otras personas, revelan nuestros asuntos privados, incluso los detalles más íntimos.

Los perfeccionistas. Insatisfechos crónicos para los que nada ni nadie es suficiente. Esconden su necesidad de ser aceptados creando conflictos, y siendo rígidos y extremistas.

Los manipuladores. Son los que se aprovechan de nuestras debilidades para obligarnos a hacer o decir cosas aunque no queramos.

Los soberbios. Los que con orgullo y autosuficiencia creen tener la razón en todo y con todos. Su amor propio es excesivo y descartan nuestras sugerencias u opiniones.

Esas personas tienen poder sobre nosotros porque no somos capaces de ejercer el nuestro, ya sea por baja autoestima o inseguridad.
Por eso, debemos hacer lo siguiente:

Retomar el control. Al revisar nuestros aciertos y errores, reconciliarnos con nosotros mismos y aceptarnos tal y como somos, podremos elegir mejor a las personas que formarán parte de nuestro entorno. Es decir, cuanto menos nos peleemos con nosotros mismos, mejor nos llevaremos con el mundo.

Conocernos mejor. Cuando no sabemos bien lo que queremos —qué y quiénes son importantes en nuestra vida—, nos resulta difícil determinar cuándo decir “sí” y cuándo “no”.

Revisar nuestras relaciones. Todos tenemos la libertad de decidir con quienes compartir, y no estamos obligados a sostener relaciones que nos contaminan.

Estemos siempre atentos a las personas a las que dedicamos tiempo, a las que dejamos entrar en nuestra vida personal. Siempre hay posibilidad de volver a elegir. Y cuanto antes, mejor.

Liberarnos de expectativas. Cuando pretendemos que alguien sea de cierta manera, nos condenamos a la frustración. Aceptar al otro tal como es nos permite tener claridad mental y emocional para decidir cómo relacionarnos con esa persona. Así no tendremos que negociar cuando sea demasiado tarde.

Siempre está a nuestro alcance fijar límites con respeto, sin dañar a la otra persona ni dañarnos nosotros. Somos nosotros quienes tenemos el control de nuestra vida, y cuanto más orden haya en nuestro pensamiento y nuestras emociones, nos resultará más fácil asumir ese control.

Fuente: Selecciones / por Por Julio Bevione.