miércoles, 19 de enero de 2011

PELICULAS EN 3D UN ENGAÑO PARA MUCHOS


Un gran porcentaje de los cinéfilos considera desproporcionados los precios de las entradas de cine para las películas en 3D, un 40% más caras que las proyectadas en formato tradicionales.

Según un estudio comparativo, una entrada de cine un día laborable cuesta en promedio 80 pesos si la película se proyecta en 3D, frente a 50 pesos en formato 2D (el tradicional).

Es importante mencionar que muchas de las películas no han sido filmadas en 3D, sino tratadas a posteriori, lo que supone una muy inferior calidad del efecto visual de tres dimensiones, que en ocasiones resulta una "auténtica tomadura de pelo a los espectadores Siendo incluso más atractivo verlas en salas donde se proyecta sin formato 3D".

Las distribuidoras, Los estudios y las salas de exhibición deberían indicar " con más claridad al anunciar las películas que se proyectan en 3D, para que los consumidores puedan diferenciar las que han sido realizadas directamente con esta tecnología y no ser víctimas de lo que podría llegar a considerarse una publicidad engañosa".

Del mismo modo las salas de cine deben garantizar a los consumidores que las gafas para el visionado en 3D que entregan han sido "correctamente higienizadas para evitar el contagio de enfermedades oculares". "Algo que deberían inspeccionar las autoridades sanitarias.

Fuente: lukor.com





martes, 18 de enero de 2011

Fumar durante diez años envejece la piel dos años y medio



El tabaco es uno de los factores que más contribuye al envejecimiento cutáneo, tanto es así, que fumar durante diez años seguidos acelera hasta dos años y medio el desgaste de la piel, según asegura el dermatólogo y miembro de la Academia Española de Dermatología (AEDV), Agustín Viera Ramírez.

En una entrevista, el especialista explica que fumar es uno de los hábitos "más nocivos" para la salud de la piel y que contribuye de forma más notable a su envejecimiento prematuro. "El tabaco, junto a otros condicionantes como la incidencia solar, la alimentación o los procesos crónicos, determinan el estado cutáneo de las personas", subraya.

El envejecimiento es un proceso individual que "varía mucho en función de cada persona, de sus características físicas y genéticas. "La raza, el sexo, los genes y los hábitos, saludables o no, marcan el proceso cutáneo de cada persona y determinan el aspecto de su piel".

En este sentido, afirma que la raza 'caucásica' (la raza blanca europea) es la que se arruga "más pronto y con más intensidad". Por contra, explica, "los hispanos, los africanos y los afroamericanos tienen una piel mucho más resistentes al paso de los años, menos tendentes al descolgamiento y la flacidez".

"Un caso curioso es el de los asiáticos, cuya piel envejece de forma distinta al resto del mundo pues, en su caso, la edad se les manifiesta con la aparición de manchas en lugar de arrugas", señala el experto, que cuenta que, independientemente de la raza, en todos los casos se produce una "diferenciación cutánea por sexo".

Así, asegura que los hombres son los más afortunados en este aspecto, porque tienen una piel más resistente a los estragos que genera la edad. Según cuenta, la masculina es más rica en colágeno, más elástica y más firme. Además, es un 24 por ciento más espesa que la femenina, con menos arrugas y un sistema piloso más desarrollado y un PH más ácido.

"A partir de los 30 años, comienzan a aparecer las 'arrugas dinámicas', que son las que se producen por la gesticulación de la cara (comisuras de la boca, patas de gallo, señales en la frente)". Si estos primeros signos se tratan a tiempo, pueden paralizarse y evitar que se conviertan en arrugas fijas, según este especialista.

En su opinión, el 'peeling dermatológico' o el 'botox' son dos tratamientos que pueden frenar este proceso y lograr un aspecto "muy natural" que, llevándose a cabo por las manos adecuadas, "no presentan ningún peligro para la piel ni para la salud general de las personas".

Fuente : lukor.com


lunes, 17 de enero de 2011

Pink money


Pink money es un término que se refiere al poder adquisitivo de la comunidad LGBT, cuyos miembros típicamente invierten mucho de su capital en su imagen, en arte, entretenimiento, y en donaciones a causas sociales.

En un artículo presentado en la revista The Advocate, Reichen Lehmkuhl habla de la habilidad de muchos gays para hacer que todo en su vida se vea fabuloso, y dice que esto puede derivarse de un mecanismo de supervivencia desarrollado desde pequeños cuando muchos se sienten rechazados, ridiculizados o minimizados, y crecen tratando de evitar que esas experiencias se repitan.

El mismo autor explica que experiencias tempranas de represión, odio y discriminación hacen que muchos gays gasten más de lo que tienen.

Con el ascenso del movimiento de derechos gays en sociedades occidentales, el también llamado Dorothy dollar dejó de representar un mercado marginal y se ha convertido en una industria próspera en poco tiempo.

Ahora, muchos negocios –restaurantes, clubes, aerolíneas, agencias de viaje, spas, hoteles, estaciones de radio, canales de televisión, librerías, marcas de ropa y de coches – atienden específicamente a homosexuales o llevan a cabo campañas de publicidad dirigidas a esta clientela, aunque el producto o servicio sea prácticamente el mismo.

Debido a factores históricos, sociales y culturales, la comunidad LGBT está mejor organizada en algunos países que en otros, obteniendo así mayor fuerza y capacidad de presión: el año pasado en Estados Unidos, un boicot al popular sitio de internet Manhunt culminó con la renuncia de su director y co-fundador, Jonathan Crutchley, después de revelarse que éste había contribuido a la campaña del republicano John McCain (McCain apoya ley contra los migrantes).

Sucesos como éste manifiestan el poder económico y político que la comunidad LGBT ha alcanzado, y que los candidatos a puestos de elección popular se ven casi obligados a prestar cada vez más atención a este sector demográfico.

Por Enrique TorreMolina

viernes, 14 de enero de 2011

ESTAMOS ENGORDANDO


Mira a tu alrededor, es evidente: puedes notarlo en las escuelas en las salas de juntas y en las reuniones familiares. ESTAMOS ENGORDANDO.

En los últimos meses hemos leído y escuchado en la prensa que existe una perturbadora tendencia: los adultos y los niños mexicanos cada día están más pesados y en peores condiciones físicas que nunca.

Y para muestra basta un botón. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2009 revela que el 72 por ciento de las mujeres mayores de 20 años tiene sobrepeso u obesidad, mientras que en los hombres, la prevalencia combinada de estos padecimientos llega casi al 67 por ciento.

Los adolescentes no se quedan atrás: uno de cada tres tiene sobrepeso u obesidad. También preocupa saber que no nos movemos: más de la mitad de los jóvenes entre 12 y 19 años pasa más de 12 horas a la semana frente a una pantalla. De esta manera, la obesidad se ha convertido en un serio problema de salud en México.

¿Cómo es posible? ¿De verdad los mexicanos somos tan golosos y carentes de voluntad? La respuesta es un rotundo sí, aunque en realidad lo que ha ocurrido es más complejo: la vida moderna nos vuelve cada vez más sedentarios, pues basta con apretar un botón para resolver casi cualquier problema.

“La urbanización es un factor que ha influido en las grandes ciudades para la generación del problema del sobrepeso”, dice Gina Gómez, nutrióloga y gerente del Centro de Orientación Alimentaria S.C. “Tenemos más medios de transporte y caminamos menos.

Además, antes las actividades de trabajo implicaban un esfuerzo físico; ahora son sedentarias, ahora permanecemos estáticos en la oficina, frente a una pantalla”.

Gómez explica que hay un mayor incremento en el consumo de calorías y un menor gasto de éstas, lo que genera un desequilibrio y, por consiguiente, sobrepeso y obesidad.

La vida moderna, sobre todo en las ciudades, que reduce nuestras oportunidades de movimiento
(autos, elevadores, controles remotos) y la disponibilidad de comida chatarra barata casi en cualquier esquina, son sólo dos de las fuerzas contra las que debemos luchar.

En resumen, vivimos en un mundo que requiere de un gran esfuerzo para quemar más calorías de las que consumimos.
Pero no todo está perdido. El ejercicio y la dieta saludable son cada vez más importantes para la sociedad, así como en todos los niveles de gobierno


Fuente: http://mx.selecciones.com Por Mariana Fonteboa